viernes, 20 de enero de 2017

Me gusta

Me gusta.
Cuando mis palabras te buscan a deshoras,
se independizan de la cornisa de mi boca,
y ya no me pertenecen.
Son de tus ojos.
Ya son parte de tu mente.

Me gusta.
Cuando los relatos narran besos correspondidos,
noches eternas,
corazones remendados,
incertidumbre inoportuna
y el tiempo,
como cenizas que escurren
entre las manos.


Puerto de Catarroja - Valencia

Me gustan.
Esas curvas,
las de tus pestañas y tú sonrisa,
las que desajustan lo planificado,
que te alegran lo cotidiano,
esas curvas que sonríen en días de lluvia
haciendo que brille el día.
Esas curvas, que por las noches se tornan peligrosas
entre curiosidad y osadía.

Y es que... Me gusta (s). 

Porque haces que me sienta viva.
Cuando parece que todo gira en línea recta
Porque eres tú quien me cuida.
Y me siento en las nubes,
sin miedo a la caída. 

lunes, 16 de enero de 2017

Naufragio a la deriva

Léeme cuidadosamente,
porque de ello derivará todo el sentido de estas líneas de mi naufragio...
Si confieso que te extraño,
no será porque empiezo a delirar de sed,
la sed es que se resista tu boca a la mía.
Has sentido como me aferro a tus labios cuando nos ahogamos en deseos carnales,
siempre a la deriva, sin tocar tierra por temor a renunciar a estos sueños hechos vida. 

Puerto de Catarroja - Valencia

Ambos sabemos lo que es tener todo definido,
lo aburrido de tener que ir persiguiendo al tiempo mientras se desmorona en nuestras manos. 

Mejor, vamos a invertir en tacto,
en esta isla paradisíaca de espacios secretos con la que tanto soñamos.
Adoro descubrir las fronteras de tu cuerpo,
ahorrar saliva,
y pedirte, sólo con mi mirada,
que por favor no dejes de clavar tus besos en mi alma,
mientras erizo tu piel con mis caricias sobre la parte baja de tu espalda.
Es muy importante que leas esto cuidadosamente,
porque mis manos tiemblan de abstinencia
y aún no sé si recibes este mensaje,
embotellado cuidadosamente y enviado por mar abierto,
donde temo que muchas cosas se hayan perdido para siempre... 

No dejes de girar

Puede que un día de estos
cuando seas un poco más tú
y yo dependa menos del resto,
ese cincuenta se convierta en cien,
pero yo seguiré queriendo(te)
a esos preciosos ojos
y esa tímida risa
que cuesta tanto sacar.
Me he curado mil heridas
desgarradas al no besarte,
y estoy aguantado las ganas
de quererte hasta el día de hoy.
Eres algo diferente,
destacas entre la gente
y parecemos idiotas
los que no te sabemos valorar.
Pero ya no importa los días en que estemos arriba o abajo,
pinta tu vida de colores
y no dejes de girar. 

Noria Tibidabo - Barcelona
🎡 De todos mis delirios y mis cuentos,

eres mi mejor argumento. 

Te quiero

Te quiero, ¿lo entiendes?
Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. 

Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido.
Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. 

Podría tatuártelo en tu frente, para que lo vieras cada vez que te miras. 

Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas; o que apareciese en el marcador en medio de un partido.
Pero no existe ningún avión que pueda describirlo con claridad, no me gustan los partidos, ni se hablar chino, y en francés hay quien lo hace con más gracia, te dan miedo las agujas y no se encontrar tinta invisible.
Y me dejaré disparar,
si las balas son besos
si la pistola apunta a mi cuello,
y quien aprieta el gatillo eres tú.
Porque solo me queda decírtelo... 

Te quiero ¿Lo sabías? 

lunes, 9 de enero de 2017

Le he pedido a la luna...

Le he dicho a la luna que anoche soñé contigo,
le he contado cada uno de los detalles que se dibujan en mi mente.
Le he explicado que desde que existes las estrellas no son blancas sino doradas,
y que sólo con mirarte haces que todas se apaguen.
Le mentiría si le dijese que es única,
pues al reír tus ojos forman dos medias lunas que a su lado la eclipsan.

Le he pedido que te mande un mensaje cuando mires el cielo, tan sólo uno: "Te pienso".
Pareces ponerlo imposible y eso aviva el fuego,
si te prometo que no habrá un final...
¿Me prometes un comienzo? 

sábado, 7 de enero de 2017

Tan sólo ven...

Ven...
Vamos a ponerle un hilo fuerte a la aguja que cose nuestra historia y pintura roja por si un día se le olvida, por esas cosas de la vida, que tenemos el corazón ajeno atado al propio, y el propio lo hemos entregado abierto y latiendo, sin corteza ni esqueleto.
Ven...
Por si uno de los dos llora.
Para saber lo que toca. Para no separarnos.
Para no despedirnos.
Para no descosernos.

Ven...
Vamos a gritar con todas las fuerzas lo que lastima y lo que lastimó para sacarlo de adentro, pero sobre todo para que no vuelva.
Vamos a correr alrededor del mundo con la misma velocidad con la que te quiero dar un beso cada vez que te veo.
Vamos a arrodillarnos, acariciarnos, vernos.
Vamos a dar gracias. Gracias por dejarme respirarte hondo, llenarme los pulmones de tu aire, vaciarme el estomago de un suspiro y volver a llenarme de esta ansiedad que me provoca querer quererte de manera limpia, cuando nos damos un revolcón sucio para limpiarnos las ganas.
Ven, tan sólo ven... para que nunca más te vayas. 

Mi cumpleaños

Hace dos días fue mi cumpleaños, llegué a la hora en que recién llegaban los Reyes Magos para su desfile de ilusión... 


La vida pasa y te va enseñando, que la felicidad está en las pequeñas cosas que significan mucho, que tenemos más cuando disfrutamos de tener menos, que las cosas no son lo que valen sino como las valoremos.

Aprendes, que los mejores días nunca son los planeados, que un día no es perfecto por ser tu aniversario, que se puede disfrutar más cualquier día del año.

Que se puede vivir pasando por debajo de las escaleras un martes y 13, que no hay peor superstición que el pesimismo y las gilipolleces.
Comprendes, que más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto, que la muerte cualquier día te visita trayéndote el desayuno. Así que mejor vivir día a día como si éste fuese el último, ya... Ya sé que suena a tópico.

Ahora sé, que el odio y la envidia no valen para nada, qué bastantes leches nos da la vida como para andar buscándolas. Que hay un Dios que cada uno llama de una manera, y los que más lo nombran son quienes de él reniegan.

Llamadme rara... No bebo, no fumo, ni siquiera un café como psicotrópico. Pero sueño, con volar alto y llegar lejos, que la fantasía es la droga que más coloca y te deja ciego.

Que la familia no se elige, pero si tu música y con quien bailarla. Que sólo tú decides perder tu vida o encontrar la mejor forma de entregarla.

Y entiendes, que quien pretende agradar a todo el mundo, no hace feliz a nadie. Que yo quiero enemigos que acaben orgullosos de mí y se giren al mirarme.

Y es que todo empieza dando un paso. Aunque te encuentres derrotado. Qué la vida es caminar, y si tropiezas,  te levantas, y sigues andando.

Y eso llevo haciendo yo... Y ya van 34 años... Gracias, un año más, por dejarme disfrutarlo a vuestro lado.