jueves, 2 de febrero de 2017

Amor en suspenso

Hoy he oído tu nombre y me he girado ansiosa por si te veía,
pero el que contestaba no tenía tú voz.
He pensado en todo lo que podría decirte mirando tus ojos si estuvieras aquí conmigo y no alguien que ha usurpado tu nombre.
Y es que duele cada hora que no te tengo a mi lado,
porque ahora aunque nuestros cuerpos accidentalmente se crucen, 
se rocen o nuestras miradas se acaricien, 
nosotros ya nos habremos alejado.
Porque buscando la luz al final del túnel donde me hallo perdida, 
opté por el atajo del sentido común, 
el que decía ser viable para mi salud, 
ese que extendía un certificado de defunción firmado co(n) razón,
dejando de latir dentro de mí ese algo que llenaste, 
prometiéndome 1001 cosas que compartir entre sueños e ilusión, 
ilusión que te llevaste...
El Rastro (Madrid)
He pasado mis días creyendo que nuestro amor sólo estaba en suspenso, colgado del cielo que fue nuestro testigo en noches de anhelo, donde como toro desbocado buscabas tu luna entre mis lunares y me regalabas canciones en las que identificarme, sin importar el paso de las horas...
Hoy me cuesta imaginarte, y sólo quedan huellas de lo que pudo haber sido, en el cristal frágil en el que me he convertido y desde donde tanto me he visto llorarte. 

lunes, 30 de enero de 2017

Sentir(TE)

Te quiero, como se quiere un ataque de risa, un álbum de fotos antiguas, una tarde de lluvia con la cintura llena de cosquillas.

Te espero, como se espera el chute de cafeína un lunes, como esas cartas que aguardaban en tu buzón al llegar de clase, como tus labios al principio de ese abrazo que no deseas que se acabe.

Te deseo, como se desean esas noches de luna llena que acaban en melodía y amanecer, como los solos de Jonh Coltrane, como los dedos surcando los pliegues en mi piel.

Te pienso, como se piensa cada pareja paseando por el parque, en cada cambio de ropa interior, en cada saludo de postal, en el cristal de mi ducha al despertar.


Te miro, en cada minuto de reloj, esperando que suenen las siete, el número favorito para convertirlo en puesta de sol... y lluvia, y Jonh Coltrane y caricias en el parque, y sol y luna, y también postales, erecciones y cafés y locuras de mediodía o al atardecer.

Como a las cosas más bonitas, como empezar a SENTIR(TE) tras tu mirada, sobre la mía... ❤

No lo hagas...

No lo hagas...
No cometas el mismo error que yo cometí, el de quererte.
Quererte más que a nadie. 

Quererte por dentro y por fuera. 

En todos los días de lluvia y en los últimos minutos del verano.
El error de subirte a mi cabeza y dejarte aquí adentro volando.
Que me empapes las ilusiones de mis juicios con la idea de una vida bonita, 

sólo posible si estás aquí.
Qué de haberlo sabido no hubiésemos contemplado éticas,
hubiese comido sobre tu espalda, 

con las manos y sin cubiertos las intenciones que ahora siento 

y me hubiese limpiado la boca de tus miedos en algún rincón de tu cuello. 

Hubiese estornudado mis ganas, 

las que ahora te tengo, 

las que están en el lóbulo de tu oreja para que ninguna se escapase.
Te hubiese empujado hacia mis caricias con abrazos que son todos tuyos, 

hubiese recorrido sin permiso y con palabras descalzas 

el enredo de tu pelo con la simpleza de un te quiero.
No lo hagas. No lo cometas.
Perderás siempre.
El error de sujetarte a mi lado más dependiente transformándome en alguien que nunca fui.
Como he perdido ahora que no te tengo, 

ahora... que ya no estás aquí. 

viernes, 27 de enero de 2017

Sol de invierno

Comienza el invierno...
Y por primera vez,
despierto sin el remordimiento de haberte dejado ir,
ya no me ahoga el collar que me regalaste y luego convertiste en soga. 
El sol lucha por inundar mi habitación a través de los huecos de una persiana que lleva demasiado tiempo cerrada y solo ha visto la luna. 

Foto cedida por David López, @davidlopal en Instagram
Temo abandonar la comodidad que me dan los versos tristes,
las canciones "cortavenas",
los anillos de Saturno,
que hacen que Marte se vea tan desnudo,
como tu risa ahora en mi mundo,
los días de invierno ahora serán menos fríos,
con mi luz al final del camino,
y es que he abierto la ventana y han volado las páginas de todas las poesías que escribí para tí.
El Sol, con su batallón de rayos arrogantes, eclipsa a la Luna.
Hoy, hay un Sol de invierno, que inunda...

El verso se me atraganta, la prosa se escapa.

A veces parezco atisbar algo de esperanza cuando consigo que te marches de mi mente durante toda una jornada,
una sensación pasada que se remite a nostalgia cuando reapareces como si no ocurriese nada,
como el nada que he sido en tu vida a pesar de las palabras,
solo eso, palabras...
Disfrazadas de las que ya no sabes nada.
Me descubro escribiendo tu nombre en esquinas de hojas tachadas,
por más que intenté recitar pausadamente,
el verso se me atraganta, la prosa se escapa,
y mis dedos no logran alcanzarla.
Ahora entiendo los escritos de Salem cuando hablan de vacíos,
parece que sus letras manchadas de metáforas me ahorran tener que decir cuánto he sentido.

Dicen por ahí que el tiempo lo cura todo,
pero el tic-tac de éste reloj anda gastado,
ya no va al compás de mis deseos,
sabe que es humo todo cuánto anhelo,
fantasía todo aquello en lo que creo
y que ya no queda nada...
Sólo rabia,
que como agua me resbala
y va calando en mis entrañas,
haciéndome ver
qué después de tanta lluvia saldrá un arco iris,
qué a quien lea entonces será a Benedetti,
y desde ese Nirvana parecido al Paraíso, podré decir:
"Ya no importa lo bonita, lo fea,
lo mucho o lo poco que sea para tí,
porque ahora, a veces,
sonrío, y soy feliz". 

Por tí, siempre por tí.

AMA todo lo que hagas, 
ESCUCHA a tu corazón, 
IGNORA a los que dicen que soñar es de ilusos, 
CONFÍA en tu intuición, 
EQUIVÓCATE para crecer, 
SIGUE tu pasión,
CONOCE tus habilidades,
CREE en tus sueños,
JUEGA sin parar,
ARRIESGA para ganar,
RÍE... ¡¡SONRÍE!! 

Por tí, siempre por tí, porque sólo tú puedes hacerte feliz, no hagas a nadie responsable de esa felicidad, los demás sólo son compañeros en tu gran viaje en la vida, quiérete y hazte querer.
Tú lo vales..

No llegaste para quedarte

Has tachado de mi calendario los 14 de febrero,
los cumpleaños...
los que serían nuestros aniversarios.
Has crucificado la realidad de un plumazo,
cada lugar al que viajaríamos,
las cenas con amigos,
los atardeceres entre abrazos.
Has marcado de soledad tus noches,
sin saber cómo respiro cuando duermo,
como despierto excitada bajo tu aliento,
como sonrío si te sueño.
Te lo has perdido...
El cocido de los domingos,
hacer el amor tras discutirnos,
como idiotas en un juego de equilibrios
tratando de desabrochar ese vestido rojo, que ceñido,
te atrapaba,
como quien te hacía reír a carcajadas,
te disipaba los miedos, te cuidaba.

Foto cedida por David López (@davidlopal en Instagram)

Te retroalimentaba las fantasías que te mantenían con vida aunque no sirviesen de nada.
Has falsificado tu obra de arte para valorarte,
sin darte cuenta de que tu corazón ya lo vale,
y que pueden amarte sin necesidad de disfrazarte.
Aquí no hay víctimas, ni culpables,
sólo dos corazones errantes que añoraban encontrarse.
Has eliminado el cielo que dibujaba nuestros anhelos demostrándome,
que quizá no es tan de locos esto que te cuento,
que debías desaparecer para dar paso a una realidad cargada de hechos.
Donde alguien me devuelva el aliento que perdí intentado explicarme,
que me regale flores al invitarme a ese té de media tarde,
y me deje mirar sus ojos para poder adentrarme, derramarme.
Ahora sé que no llegaste para quedarte,
y tus recuerdos quedarán escritos en un cuaderno olvidado en un cajón,
junto a la indiferencia que me obsequiaste.